Querida D. :
En incongruencia con mis actos, he decidido hacer esta carta, que sè, te regocijara el alma.
Hechos inutiles, que para la gente solitaria como yo, son pequeños placeres o todo lo contrario...situaciones fatales que nos obligan a acortar el camino.
He aqui lo que vi:
Vi en la tele, a un pato bebè dejarse caer de un àrbol como de 8 metros y salir ileso del golpe.
Vi en la calle, a un niño con tres dedos levantar un papalote al aire.
Vi a una madre que se ocupaba de un refresco, mientras se desocupaba de un hijo.
Vi a una puta en la calle, con lo que yo he deseado todo mi vida.
Y vi que la naturaleza es injusta...
A ellas les dan el don de la vida.
A mi me dan el don de desear todo lo que veo.
Sì, sì. Este es el momento en que te rìes.
B.
martes, 6 de octubre de 2009
lunes, 5 de octubre de 2009
Good morning!
Hoy desperte con ganas de verte.
Con ganas de que me tomaràs de las manos y me dijeras cualquier cosa.
Me gustan tus manos, con esas uñas que de tan pulcras jurarìa que son de cera, con esas manos grandes y tan acostumumbradas al sol, tostadas con aire, con un leve olor a cigarro.
Tengo tanto que decirte, pedirte...que yo se que me negaràs.
¿Quièn te imposibilitò el alma?
Y es que me gusta despertar pensando en ti para sacudirme la ilusiòn matutina, esa que si la dejo, me despierta el ansìa y no me deja vivir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)